Sangre
- rodrigobarria32
- 25 oct 2022
- 2 Min. de lectura
Una fuerte tormenta me hizo despertar hace siglos, aún no logro entender el porque, que es lo que se supone debo hacer, a quien se supone tengo que matar, cuánta sangre se supone debo derramar para entender lo que soy.
Habían pasado varios días desde que comencé a ver el mundo, no era nada tan interesante, solo formas de vida insignificantes que se reproducían sin cesar, infestando este planeta como si no hubiera otra solución.
Me tomó bastante tiempo llegar a una conclusión sobre lo que debo hacer, entonces una luz apareció en el camino, y me dió la respuesta, la única forma de salvar este mundo maldito es eliminar toda amenaza existente, y así de esa forma todo estaría bien y el mal sería eliminado.
Pero me equivoqué, aún con todos mis esfuerzos los humanos continuaron existiendo y viviendo, algo dentro de mi me hizo enfurecer, y me dió el poder para hacer realidad mi misión, una gran energía recorría mi cuerpo por completo, y por fin pude ver el mundo como realmente era, gris, oscuro y frío, lleno de soledad y amargura, eso me hizo pensar que debía hacerlo más feliz.
Un mundo infestado de insectos, de sus crías y sus huevos, condenando a este lugar a soportar sus crímenes cada día por toda la eternidad, cada día sosteniendo los dedos sobre el gatillo, observando en lo alto como el silencio se quebranta, la fuerte lluvia negra destroza todo camino, creando grandes baches y desórdenes en los nidos.
Nunca he tenido la oportunidad de sonreír, siempre en el fondo de un abismo sin final, vaciando cada lágrima en un jarrón vacío, las arenas del tiempo ya no pueden detenerme y mi muerte no será eterna, resurgire de las cenizas gobernando sobre el infierno, mi oscuridad infernal no me dejara caer, aún cuando toda la sangre se seque, yo seré quien gane y triunfe sobre el mal, seré una justicia infinita que reinará sobre el caos, así como lo han predicado las antiguas escrituras.
El silencio me respalda y la sombra de la verdad, no soy alguien que se preocuparía por salvar a la humanidad, el mejor destino que se les puede ofrecer es la salvación eterna, un lugar en la infinidad donde puedan continuar sus pecados, mientras son sacrificados para mantener el orden de las masas, y mantener sus pecados a raya.
El límite del caos por dónde se siembra el miedo, recorre el camino de la miseria, y los demonios del tiempo siempre pidiendo el perdón por los pecados que ha cometido la humanidad desde el origen de su creación, el pecado original y su reproducción por los confines de la historia.
Tanta muerte y destrucción se encuentra con cada paso por el camino, lápidas y cuerpos completamente destrozados, ruinas y desastres por culpa de la humanidad, su historia maldita y corrupta que no ha sabido encontrar la solución que en tiempos antiguos hubiera sido considerado algo lógico y de buen pensar.
Una respuesta tan sencilla que lleva a millones a la muerte, y purifica al mundo de sus sucios actos, la codicia y la envidia ya no existirán aún si deben ser erradicas a la fuerza, hasta eliminar lo último que quede de sus males, para proteger un bien mayor y traer un mejor futuro.
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